jueves, 14 de mayo de 2015

15 de mayo Día de la Revolución Alimentaria de Jamie Oliver


A Jamie Oliver no me lo perdía cuando veía televisión por cable (ya cancelé mi suscripción con la cablera), sus programas siempre me han parecido inspiradores, claros y divertidos; y tanto sus consejos como recetas son fáciles de seguir para que los resultados regularmente sean espectaculares. En la red se le puede seguir, ya sea en su sitio o en YouTube.

Aunque su nombre es ya marca registrada, gracias a que se comercializa una línea de utensilios de cocina y es un magnate de la industria restaurantera internacional, su enfoque de preparar y comer alimentos variados, rápidos y deliciosos lo hace una figura congruente, porque es todo un profesional, investiga, apoya a los productores locales de los lugares en donde produce sus programas de televisión y se ha interesado legítimamente por la alimentación y nutrición de chicos y grandes.

Ahora hace un llamado a la comunidad internacional para que la educación alimentaria sea introducida en los planes de estudios de las escuelas, sobre todo en las de nivel básico, debido al incremento de los índices de sobrepeso y obesidad que afecta a niños y porque estos problemas pueden desencadenar otros, como la diabetes y enfermedades cardiovasculares.

Ya firmé y ahora comparto la petición titulada Jamie Oliver's Food Revolution, publicada en la plataforma change.org, para que quienes estén interesados en apoyarla con su firma lo hagan. También pueden entrar a la página del Food Revolution Day y ver cómo aumenta el número de personas que apoyan esta iniciativa.

 Estoy segura de que su capacidad de convocatoria rebasa a la de muchas figuras públicas, el video promocional que se puede disfrutar en su página y que comparto a continuación, con Paul McCartney entre los artistas que apoyan esta revolución, es una muestra de ello.


En el caso de México, como seguramente será en otros países, ademas de que se imparta de manera clara y agradable la materia de orientación alimentaria, o como sea que quieran llamarla, es indispensable que los estudiantes cuenten con bebederos de agua potable en sus planteles, pues el consumo de refrescos en el país es uno de los factores detonantes de la obesidad.

Por otro lado, se ha hecho mucho ruido en torno a la prohibición de venta de productos chatarra en los planteles, sin embargo, la industria alimentaria es mucho más fuerte que cualquier sugerencia institucional, porque si hubiera una ley que todos respetaran e hicieran respetar, las cooperativas no estarían repletas de frituras y pastelitos carísimos, que llenan el hueco y satisfacen el antojo pero no son suficientes para que los niños tenga la energía necesaria para realizar sus actividades diaria.

Los padres de familia no pueden ser ajenos a este llamado de atención. Sé, por experiencia, que es muy difícil atender familia, casa y trabajo fuera de casa, pero al final si queremos nos organizamos para que los chicos y grandes disfrutemos de la comida casera, limpia, variada, completa y sabrosa, que todos merecemos.

Por último, cabe señalar que en México ha avanzado muchísimo la investigación en materia de nutrición. Se conoce muy bien el mapa de la desnutrición, del sobrepeso y la obesidad; se reconoce el efecto que ha tenido en la salud nacional la modificación de hábitos alimentarios que durante siglos habían demostrado que eran adecuados para los mexicanos, es decir, el consumo de los productos de la milpa: maíz, frijol, chile y verduras. No se trata de hacer la guerra en contra de las hamburguesas, pizzas y sushi y otros alimentos clasificados en la categoría de comida rápida, lo que cualquier sociedad educada hace es conservar sus productos autóctonos, reproducir sus recetas, adaptarlas a los tiempos actuales y adoptar aquello que le produzca placer.

En fin, espero que esta iniciativa tenga éxito mundial, lo único que tienen que hacer los gobiernos es cumplir con su obligación de trabajar por el bienestar de la población.