sábado, 29 de septiembre de 2012

Día Internacional del Maíz

Maíz mexicano

Aunque desde hace algunos años se celebra el Día Internacional del Maíz el 29 de septiembre, día en que inicia la cosecha de la milpa, para el mexicano todos los días son días del maíz. El maíz es y ha sido la base de la alimentación de un pueblo identificado con este cereal desde hace miles de años, es decir, antes de que los agricultores y domesticadores de esta planta supieran que algún día se les conocería como pertenecientes a pueblos prehispánicos, antes de que se inventara el proceso de nixtamalización esos pueblos ya consumían el maíz y habían generado una cultura a partir y en torno a él.

Además de la tortilla, con la que se hacen maravillas gastronómicas y milagros de sobrevivencia cotidiana, el maíz es el ingrediente fundamental para otro platillo que es reflejo de la creatividad: el tamal, o mejor dicho, los tamales.
Tamales hechos en casa

Siempre ha habido vendedores ambulantes de comida, pero ahora con la mayor agudización de las crisis que enfrenta el país (desempleo, pobreza, falta de oportunidades educativas) proliferan por las mañanas y las noches los triciclos que transitan por las ciudades pregonando, con la voz gangosa grabada en casete, cd o mp3: "hay tamales calientitos...". Quienes salen temprano de casa y no tuvieron tiempo de desayunar encuentran en las afueras de las panaderías y otros establecimientos comerciales los botes de tamales de chile, de dulce y de manteca o los oaxaqueños o chiapanecos o de alguna otra región, sobre un anafre de carbón para mantenerlos calientes. Los tamales esponjosos, envueltos en hojas de maíz o compactos y un poco más grasosos, envueltos en hojas de plátano, se deben comer con las manos, según apunta el investigador José Iturriaga, en su obra La cultura del antojito
Los tamales deben comerse sin plato y por supuesto sin cubiertos. Su hoja, ya abierta, hace el plato, y cierto manipuleo a dos manos por fuera de la propia hoja permite irle dando mordiscos cuidadosos (porque debe estar bien caliente).
Que estén bien calientitos es condición indispensable y son muy apreciados en las mañanas o noches frías. Pueden comerse solos o dentro de un bolillo o telera, torta muy capitalina que recibe el nombre de "guajolota". El acompañamiento tradicional es el atole, aunque por aquello de la "dieta", es preferible hacerlo con café.

Es una tragedia que miles de años de cultivo del maíz, de obtener de la milpa sustento e identidad, no signifiquen nada para quienes han puesto en riesgo no sólo al campo mexicano sino la salud y el futuro del maíz y sus consumidores. Acerca del peligro que significa cultivar y consumir maíz transgénico, comparto un fragmento del reportaje de Elizabeth Velasco C, publicado en el diario La Jornada:
En el Día Internacional del Maíz que se celebra este sábado, organizaciones campesinas, de derechos humanos, ambientalistas y otras realizarán diversos actos de protesta en el país, para denunciar la autorización por parte del actual gobierno de más de 160 permisos de siembra experimental en fase pre-comercial piloto de maíz transgénico, así como la aprobación a Monsanto de dos permisos para sembrar ese grano modificado genéticamente en el norte del país.
Dichas plantaciones se harán en dos predios de Sinaloa con visos de concretarse en diciembre próximo, pese a que son decisiones que causarán la contaminación de decenas de razas y variedades de maíz nativo e híbrido convencional de México.
Así lo dieron a conocer Martín Velázquez, de Comunidades Campesinas y Urbanas Solidarias de la Alianza Mexicana por la Autodeterminación de los Pueblos (Comcamsa-Amap); Cati Marielle, del Grupo de Estudios Ambientales (GEA); Rosario Cobo, del Instituto Maya; Octavio Rocha, de la Coordinadora Nacional Plan de Ayala (CNPA), y Pedro del Rosario Hernández, secretario general del Sindicato de Trabajadores del INCA Rural (STINCA), integrados en el movimiento denominado Campaña nacional sin maíz no hay país.
Precisaron que de la denuncia pasarán a la exigencia de que se impulsen políticas públicas que garanticen la soberanía alimentaria nacional con proyectos alternativos e incluyentes que fortalezcan la producción campesina en el país y no solamente intereses de trasnacionales en las que están involucrados funcionarios del equipo de Felipe Calderón, entre ellos el secretario de Economía, Bruno Ferrari, quien fue presidente y director general de Seminis Vegetable, empresa que se transformó en parte de Monsanto Seeds, con la cual se comprometió la siembra de más de un millón de hectáreas en Tamaulipas, antes de que concluya este sexenio. Además que la Secretaría de Salud ha dado diversos permisos para importar maíz modificado genéticamente. (Seguir leyendo).
¿De qué manera están blindados quienes toman decisiones ecocidas, qué garantías tendrán para imaginar que el destino y la justicia no los alcanzará?


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