martes, 18 de septiembre de 2012

Cochinita pibil para las fiestas


La fiesta de los mexicanos, el 15 de septiembre, no tiene por qué saber a lo mismo cada año. El pozole (en alguna de sus deliciosas versiones) es el platillo tradicional para la mayoría de los capitalinos, aunque los chiles en nogada compiten con fuerza en estas fiestas patrias.

Para cenar con la familia en esta ocasión opté por preparar cochinita pibil, platillo emblemático de la cocina yucateca, en la que ingredientes locales como el achiote se combinan con otros universales, como el cerdo, para dar como resultado un platillo muy colorido, de sabor fuerte y textura suave que puede comerse solo o acompañado con arroz blanco y frijoles de la olla o refritos. Las tortillas de maíz calientitas son imprescindibles para taquear o rellenas con frijoles refritos para preparar los típicos panuchos. Con una cerveza yucateca, una copa de vino tinto o un vaso de agua de horchata la cochinita pibil nos traslada a la blanca Mérida, cuna de una de las más ricas y variadas cocinas de México.

Los sabores cotidianos de México adquieren en día de fiesta un toque especial. Dedicar tiempo extra para compartir con la familia nuevas experiencias dentro de la cocina vale la pena cuando al degustar los platillos llueven las felicitaciones a quienes cocinaron con amor. 

Ingredientes
1½ kg de cabeza de lomo de cerdo
1 kg de pierna o espaldilla con costilla de cerdo
200 g de achiote en pasta
8 naranjas agrias (si no se consiguen, usar de las que encuentres en el mercado)
½ taza de vinagre blanco
2 hojas de plátano
1 cucharadita de orégano molido
½ cucharadita de comino molido
1 cucharadita de canela
2 dientes de ajo
½ cebolla blanca
2 cebollas moradas, rebanadas
2 chiles habaneros, rebanados y sin semillas
3 limones (jugo)
100 ml de vinagre blanco
Pizca de orégano
Sal (la necesaria)

Preparación
Licuar el achiote con el jugo de naranja, el vinagre, el ajo, la cebolla, sal y las especias. Bañar con esta salsa la carne y dejarla  marinar toda la noche en el refrigerador.

Exponer al fuego directo las hojas de plátano hasta que cambien de color a un verde intenso y brillante. Forrar con ellas una charola honda para horno, de manera que sobresalgan para envolver la carne (reservar la salsa en que se marinó), cubrir con papel aluminio y hornear por una hora o hasta que la cochinita esté tan suave que se deshebre fácilmente (también se puede cocinar en olla exprés, con lo que se ahorra gas y tiempo).

En una cazuela o cacerola freír en la mantequilla la salsa sobrante, agregar la carne deshebrada y cocinar por 10 minutos.

Para preparar la imprescindible cebolla morada, se mezcla la cebolla con el chile habanero (es muy picante, por lo que sugiero preparar una parte sin chile), el jugo de limón, el vinagre, el orégano molido y sal al gusto (olvidé fotografiar el limón).

Nada como la cochinita recalentada para regalarse una torta para el almuerzo.

Torta de cochinita para el recalentado


3 comentarios:

sergio astorga dijo...

María Eugenia, se me ha hecho agua la boca. Me recuerdo mucho de ir al mercado de la Nueva Santa María, en Azcapotzalco, acomer en un puesto cuya dueña era oriunda de Merida y preparaba una cochinita de rechupete.
Extraño pero me aguanto.
Provecho y felices fiestas.

Abrazo pibil.

María Eugenia dijo...

Hola Sergio:
Qué bueno que al abarrotero se le haya antojado esta cochinita, que modestia aparte, quedó tan de rechupete que hasta me sentí en la mismísima Mérida y te juro que estuvo más rica que la de Los Almendros.
Te comento que es primera vez que la preparo, siempre había tenido la idea de que era más complicada de lo que realmente resultó.
Incluyo este plato al menú para cuando nos visites.
Va un abrazo de antojo.

Violeta dijo...

Si puedo llegar a preparar un plato elaborado de estas caracteristicas sin necesidad de haber tenido que llamar al delivery de comida será INCREIBLE
de modo que....... voy a intentar preparar el plato! alguna sugerencia para principiantes inexpertas como yo?