miércoles, 21 de marzo de 2012

Día Mundial del Agua 2012




Este día Mundial del Agua es una llamada de acción. Debemos aunar esfuerzos desde hoy mismo para garantizar a todos los ciudadanos del mundo, ahora y en el futuro, el suministro de agua potable y alimentos.
Irina Bokova, Directora General de la UNESCO

La UNESCO en favor del agua y la seguridad alimentaria

En cualquier comunidad, la seguridad alimentaria significa que todo habitante dispone de los medios necesarios para acceder de manera segura a comida en calidad y cantidad suficiente. Sin embargo, con siete mil millones de habitantes en el planeta, y otros dos mil millones que se unirán en 2050, la tarea de alimentarnos a todos requerirá la toma a decisiones a nivel mundial.

El 4º Informe sobre el desarrollo de los recursos hídricos en el mundo (WWDR en sus siglas en inglés) calcula que vamos a necesitar, aproximadamente, un 70% más de alimentos, la mayor parte será en el mundo en vías de desarrollo.

En sí, esto es imposible. El informe, no obstante, indica también que el aumento en la producción de alimentos implicará una subida de al menos el 19% en la cantidad de agua requerida por la agricultura. Hoy en día el uso agrícola representa ya el 70% del total de agua dulce que utilizamos.

El Día Mundial del Agua es una celebración de este elemento esencial que une a todos los seres vivos. En un mundo con un medio ambiente cambiante, el Día Mundial del Agua nos ofrece un momento de pausa para pensar en los logros conseguidos y los desafíos que nos quedan por delante.

Los desafíos

El primero de todos los desafíos es la toma de conciencia. Por ejemplo, a pesar del claro problema de escasez de agua, el estilo de dieta alimentaria a nivel mundial está cambiado e incluye más carne roja y otros alimentos cuya producción requiere grandes cantidades de agua. El impacto del ganado, como el vacuno, en los recursos hídricos ya es enorme de por si actualmente, y eso sin incluir el agua utilizada para procesar al carne, la leche y otros productos lácteos.

Pero antes de cambiar lo que comemos tenemos que cambiar cómo lo comemos, y esto implica malgastar menos. Aproximadamente el 30% de los alimentos producidos en el mundo se malgastan, ya sea porque los productores utilizan pésimos medios de transporte  o porque los consumidores simplemente tiran comida. La mejora del almacenamiento, campañas de toma de conciencia y dietas más saludables ayudarán a reducir el malgasto de alimentos y, por lo tanto, también del agua.

Sobre el desarrollo de los recursos hídricos en el mundo, el informe destaca también el enorme desafío que suponen los desastres naturales. El 90% está relacionado con el agua. Las sequías, por ejemplo, afectan a la producción agrícola, lo que conlleva escasez de alimentos y el aumento de precio de los productos básicos. El precio del trigo, por ejemplo, prácticamente se duplicó en el verano de 2010 como consecuencia de una serie de sequías.

El informe hace hincapié en el cada vez mayor riesgo de desertificación, de degradación de la tierra y sequías (DLDD en sus siglas en inglés). Estimaciones recientes indican que prácticamente dos mil millones de hectáreas en todo el mundo, el equivalente a dos veces el tamaño de China, ya están degradas, y a menudo de manera irreversible. Cerca de 1.500 millones de personas viven en territorios afectados por el DLDD, encontrándose así en situación de riesgo de sufrir escasos recursos hídricos y malnutrición.

Así mismo, el informe indica también la existencia de una serie de efectos secundarios generalizados provocados por la escasez de agua que incluyen migraciones masivas, cambios en los modos de subsistencia,  conflictos regionales y epidemias.

Información tomada de la página de la UNESCO


domingo, 18 de marzo de 2012

Alimentando los sueños de estudiantes de cine

 
 Beatriz Rosas, mamá de Armando Salomo Rosas, con un plato de pozole

Con esta entrada pretendo hacer un humilde homenaje a las mamás y los papás de los estudiantes de cine, que tarde o temprano han tenido que apoyar a sus hijos de una manera que quizá no habían considerado cuando sus retoños les informaron sobre su vocación de cineastas, esto es, responsabilizándose del catering para los rodajes.

En el caso de los estudiantes de segundo año, grado en el que está la generación de los "Benjamines" (2011-2016), integrada por quince estudiantes de la licenciatura en Cinematografía, del Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC), cada uno debe filmar un cortometraje en blanco y negro (Ficción I), asumiendo el papel de director (generalmente también guionista o co-guionista), además de apoyar a sus compañeros en sus rodajes, desempeñando la función que le asignen como staff, fotógrafo, productor, asistente de dirección, entre otros.

En febrero comenzaron dichos rodajes y terminarán este fin de mes. Para filmar cada uno de los cortos el CCC apoya a los estudiantes con material, equipo, vehículos y una o dos personas. Los gastos derivados de alquiler de locación, permisos, equipo extra, alimentación, etcétera, corren por cuenta de los estudiantes. Cabe aclarar que los actores, muchos de ellos estudiantes de teatro, aunque también participan quienes ya cuentan con experiencia y una carrera en cine, teatro y televisión, no cobran por actuar en estos ejercicios.

El tiempo destinado al rodaje es de dos días consecutivos. De acuerdo con las necesidades de cada guión, la filmación se lleva a cabo en locaciones al aire libre o en espacios cerrados, pero para este primer ejercicio formal no pueden elegir lugares fuera de la Ciudad de México.

Se pretende que los llamados duren doce horas, que bien pueden ser diurnos o nocturnos. Se imaginarán, amigos de esta Sobremesa, que en ese periodo el crew (equipo técnico formado por alrededor de 25 personas) el cast (elenco) y los extras tienen que comer por lo menos dos veces al día y tener a su disposición bebidas y tentempiés.

Es tradición que durante el rodaje de la Ficción I las mamás (en ocasiones también los papás) ofrezcan el catering, pero cuando le tocó a mi hijo Percival filmar Falso contacto (con un guión de Hipatia y producción de Larisa, sus hermanas) no pude hacerme cargo debido a que durante esos días tuve mucho trabajo y su papá también, por lo que tuvo que contratar un servicio profesional.

Aunque en varias ocasiones le pedí fotos de los diferentes menús que han servido en los rodajes en los que ha participado, solamente tuvo cabeza para hacerlo (porque le envié un mensaje a la hora de la comida) cuando fue productor del corto escrito y dirigido por Armando Salomo, titulado Me llamo Jehovaní, y rodado en instalaciones del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC), de la UNAM.

Si el amor de una mamá a su hijo cineasta se midiera por la cantidad y calidad de comida servida durante el corte a comer, no me quedaría más que reconocer que Beatriz Rosas, mamá de Armando, adora a su hijo. Ese pozole del segundo día, que disfrutaron alrededor de 40 personas (en diferentes momentos) habla por sí solo.

Por lo que me ha platicado Percival, esta tradición de alimentar, también con comida, los sueños de los chicos, ha hecho que algunas mamás viajen desde ciudades tan distantes como Torreón o que los familiares cercanos o amigos de los estudiantes extranjeros cuiden que nadie pase hambre durante estos ejercicios en los que los chicos no paran y el estrés está a flor de piel.

Yo también adoro a Percival, quizá para la filmación de su Ficción II o de sus documentales pueda demostrárselo con un catering, aunque el pozole -que como todos los mexicanos sabemos es uno de los platillos de fiesta más apreciados- preparado por Beatriz Rosas (del que prometo publicar la receta), creo que será insuperable.

Los actores Octavio Michel y Diego Santana

Armando Salomo Rosas, Camilo Moncada y Beatriz Rosas