martes, 3 de enero de 2012

A principio de año: a dieta para reducir peso

 Petra, Helga Bansch, Pontevedra, 
OQO Editora, 2007

-¡La gordura es hermosura!", dijo mamá Elefanta.
Pero a Petra no le gustaba estar gorda: ella quería ser delgada y elegante.
Así comienza Petra, hermoso libro ilustrado de Helga Bansch.

Y por supuesto que la madre de Petra tenía toda la razón. Pero la pobre elefantita no aceptaba ese determinismo materno, producto de generaciones y generaciones de elefantes gordos, ella se soñaba esbelta, ligera y bailarina. Y, en cuestión de sueños, todo el mundo es libre de soñar lo que quiera.

Quién sabe de dónde sacaba la idea de querer ser flaca, si Petra no veía la tele, ni tenía amigas elefantas anoréxicas, ni modelos ni bailarinas, pero la idea de ser flaca la traía metida entre ceja y ceja, como sea que sean las cejas de los elefantes.

Probó con ejercicio, con dieta de hambre y nada, no lograba adelgazar. Buscó la forma de camuflar su gordura, usando unos lindos pantalones de rayas verticales, pero la verdad es que no lo logró.

A la mitad de la historia uno se pregunta si se aceptará Petra, con toda su herencia genética, no de gordura sino de grandeza, tan característica de su especie.

Resulta que para encontrar solución a la idea que la atormentaba decidió dejar la casa materna. En su viaje se topó con Fortunato, un alegre elefante, con el que se la pasó bomba y hasta de su figura se olvidó. Como es de esperarse, regresó a casa y todos vivieron felices.

Lindo y divertido libro ilustrado, sencilla y aleccionadora historia: hay que aceptarse y amarse.

Pero resulta que yo sí veo la tele, tengo amigas flacas, no anoréxicas sino suertudas por tener un metabolismo maravilloso o por ser muy disciplinadas. En realidad no me molestaría estar gordis, pero cuando voy de tiendas y nada de lo que me gusta me queda bien, vaya, ni las rayas verticales, entonces me prometo que ya voy a ponerle remedio a esta situación.

Así que no me queda de otra, debo seguir el ritual de todos los primeros días del año: diseñar una rutina de ejercicios y una dieta de adelgazamiento, eso sí, las pondré en práctica después de la Rosca de Reyes; los tamales de la Candelaria; la cena romántica de San Valentín; la Cuaresma; el Día de las Madres; la celebración del aniversario de mi boda; del Día del Padre; mi cumple, los cumples de mi marido, de mis hijos, de mis hermanos y los de mis amigos; la celebración de las fiestas patrias; la comida tan rica que se prepara para la ofrenda de Muertos y las fiestas decembrinas...

2 comentarios:

Bego dijo...

Bienvenida al club de..."mañana empiezo"

María Eugenia dijo...

Hola Bego:
Ahora sí, nada más pasa la rosca de Reyes y comienzo, jaja.
Un beso, hasta China o donde te encuentres, amiga viajera.