domingo, 29 de mayo de 2011

Feria Nacional del Queso y el Vino 2011, en Tequisquiapan

 

Este fin de semana en el que estoy festejando tres décadas de matrimonio, visité con la familia San Juan del Río, Querétaro. Ya que estábamos ahí fuimos a la Feria Nacional del Queso y el Vino, en Tequisquiapan, Querétaro, que en 2011 ofrece su vigésimo novena edición.

Regularmente Tequisquiapan es un municipio tranquilo, limpio y hospitalario, en donde es muy placentero pasear por sus calles y disfrutar de una buena comida en alguno de sus restaurantes, atendidos por sus propietarios.

En estos días de feria el panorama era otro, debido a que este evento atrae a miles de visitantes que curiosean entre los estands, hasta eso que no muchos, quizá poco más de una docena, que ofrecen estos dos productos de la leche y la uva.

Leche de vaca, de cabra, de búfala y de borrega es utilizada para la producción de una enorme variedad de quesos en el mundo. En la feria mexicana se oferta una diversidad muy pobre, frente a la riqueza de los países europeos de gran tradición lechera y quesera, sin embargo, la calidad resulta atractiva tanto para los expertos como para quienes no son muy exigentes en esta materia. Los quesos tienen denominación de origen, por lo que muchos de los que se producen en el país son tipo Manchego, por ejemplo, o Camembert.

Entre los mexicanos, los más famosos y entrañables son el Oaxaca y el Cotija. Frescos, cremosos, semimaduros y maduros; industriales y artesanales y entre estos últimos orgánicos, los quesos pueden hacer de una comida común toda una fiesta de sabores, aromas y texturas.


Aunque la feria no es muy grande, la cantidad de botellas que se descorchan es enorme. Algunas son destinadas a una discreta degustación, en la que el visitante que prueba el dedal de vino que le ofrecen los expositores no tiene mayor oportunidad de apreciar las características del vino en todo su esplendor. Pero ante el entusiasmo del momento no duda en pedir que le descorchen la botella que disfrutará durante su estancia en la feria o llevar a casa una o más botellas de un tinto, rosado o blanco o aun un burbujeante espumoso.

En fin, como decimos en México "cada quien habla de la feria según le vaya en ella". Nosotros la pasamos bien, adquirimos algunos quesos y unas botellas de vino de la zona de Ezequiel Montes. Ojalá este evento y otros más relacionados con estos maravillosos productos de la biotecnología repercutan en la difusión de los buenos productos mexicanos y sigan conquistando el muy competido mundo de los quesos y el vino.

2 comentarios:

Carlota Bloom dijo...

Tomo nota de las recomendaciones. Un buen queso y un buen vino para acompañarlo...¿Qué más se puede pedir?

María Eugenia dijo...

Querida Carlota:
Para el perfecto maridaje queso y vino, coincidirás conmigo, solo hace falta compartirlos con alguien mientras platicamos animadamente.
Un cariñosísimo abrazo.