viernes, 31 de diciembre de 2010

Mi brindis para recibir el 2011

Feliz 2011

Brindo por mi familia, porque con ella y por ella sueño, gozo, trabajo, vivo feliz día a día.
Brindo por los amigos, porque con ellos y gracias a ellos se enriquece mi existencia.
Brindo por que en casa siempre haya un pan para compartir, un vaso de agua para saciar la sed, el caldo de pollo para aliviar dolores de barriga (y a veces también del alma) y los ingredientes necesarios para preparar el platillo favorito para expresar, con algo más que palabras, un te quiero.
Brindo por la memoria de esos días en que mi madre hacía su propia versión del milagro de la multiplicación de los panes y mi padre, incansable proveedor de amor y bienestar, anunciaba su buena suerte con bolsas repletas de pan dulce.
Brindo por la memoria, por el presente y por el futuro.
Brindo por la vida, con sus carencias y bendiciones, con sus retos y logros, que enseñan a disfrutar lo más simple y sencillo y a agradecer esos pequeños lujos que de vez en cuando me doy (aunque los tenga que pagar a meses sin intereses).
Brindo por el 2010, que gracias a Dios fue un buen año y por el 2011, que espero venga con su carga de amor, salud, trabajo y armonía para la familia y amigos de esta Sobremesa.

¡SALUD Y FELIZ AÑO NUEVO!

6 comentarios:

Silvia Gongo dijo...

¡Feliz Año a ti también, María Eugenia!

María Eugenia dijo...

Qué gusto comenzar el año recibiendo tu felicitación.
Excelente 2011, un abrazo.

Helena dijo...

Para a ceia de Natal fizémos bacalhau à Viscaína. Não foi por influência espanhola,infelizmente, já que esta é reduzida em Portugal (quem diria...) mas porque a mãe do Sergio fazia este bacalhau de Dezembro a Fevereiro! De maneira que, ainda em Portugal me atrevi a tentar fazê-lo. Tinhamos trazido da Cidade do México Chiles largos em lata para o último retoque!
Foi um sucesso. Aqui nos EUA, passamos a fazer bacalhau à Viscaína todos os Natais. O Bacalhau só aparece por cá em Dezembro e vem embrulhado em caixa de madeira e papel vegetal, como se de um tesouro se tratasse. É embalado no Canadá.
Por desgosto nosso, e principalmente do Sergio, não conseguimos encontrar chiles largos em lata aqui. É estranho porque há quase todos os ingredientes Mexicanos, no Novo Mexico, e muita gente pensa que são espanhois (?!!) Em verdade sempre foram da Nova Espanha e nunca se viram pela velha...
E eu que nasci num país aonde o bacalhau é o prato principal (há mais de 100 maneiras diferentes de o cozinhar em Portugal), recrio o bacalhau à Viscaina todos os anos, a partir de receita do Mexico, com bacalhau do Canadá e sem chiles largos...
Mesmo assim e ao contrário do que é tradicional o Sergio diz que este é melhor do que o da recordação...
Um abraço sem nacionalidade e um excelente ano,
Helena

María Eugenia dijo...

Querida Helena:
He disfrutado mucho esta imagen que platicas sobre el bacalao. En México es todo un tesoro, lo encuentras en las tiendas de especialidades envuelto como dices y muy caro. En temporada de cuaresma y navidad ves los trozos apilados en los mercados populares, pero también muy caro. Nunca lo he preparado a la vizcaína, hasta ahora he tenido la fortuna de que mis hermanas u otros familiares lo llevan a la cena de Navidad. Debe haberte quedado delicioso, sin importar la carencia de chiles largos.
Aprovecho tu participación en esta Sobremesa para que cuando puedas me platiques de la sobremesa portuguesa, Sergio me comentó algo, pero sería muy lindo que compartieras el concepto con los lectores de este espacio.
Sé que el amor lo tienes, pero de todas formas deseo que siga creciendo día a día.
Feliz año y un abrazo, como bien dices, sin fronteras ni nacionalidades.

Helena dijo...

Querida María Eugenia,

Deixa-me pensar nos jesuitas, nos pasteis de Belém, nas Clarinhas de Fão, na tarte picado de abelha e ter pesadelos do fígado com os papos de anjo, trouxas de ovos, ovos moles, fios de ovos...e ver o que sairá...
Um abraço sem ovo mas doce.
Helena

María Eugenia dijo...

Querida Helena:
Quedo a la expectativa, seguramente estos nombres encierran mucho sabor y tradición portuguesa para una gran sobremesa.
Un dulce y antojado abrazo.
Ma. Eugenia