sábado, 14 de agosto de 2010

Contra la comida chatarra, ¿otra guerra perdida?

 Vendedora de Frutas (1951), obra de la pintora Olga Costa

No es nueva ni exclusiva de México la guerra contra la comida chatarra, al estar asociada con la obesidad y los hábitos de consumo de niños y adultos.

Ofrecer menús variados, equilibrados, atractivos y sabrosos en los comedores de las escuelas; establecer programas de orientación alimentaria para los  maestros, estudiantes y sus familias; divulgar recetas y consejos prácticos para la preparación de los alimentos en casa y promover la actividad física dentro y fuera de los planteles escolares son algunas de las estrategias más populares.

En México se pretendía combatir el consumo de comida chatarra a partir de la prohibición de su venta en las escuelas públicas de educación básica del país. Declaraciones, documentos, estadísticas fueron y vinieron y resulta que la guerra declarada abiertamente por funcionarios de educación y salud, a principios de año se ha perdido. La prometida prohibición, de la que no soy partidaria, quedó en promesa y todo quedará en lineamientos a aplicar a principios de 2011 y no a partir del ciclo escolar que inicia el 24 de agosto de 2010.

Algunos documentos, como el Acuerdo Nacional para la Salud Alimentaria. Estrategia contra el sobrepeso y la obesidad (ANSA) , publicado el 30 de abril de 2010, parecían orientados hacia la prohibición de venta de comida chatarra en las escuelas:
El “ambiente obesigénico” prevalece también en las escuelas de todo el país. Estudios realizados por el Instituto Nacional de Salud Pública en planteles de educación primaria indican que:
• Los escolares tienen hasta 5 oportunidades de comer en 4 ½ horas de escuela. La ingesta durante el horario escolar llega a ser alrededor de la mitad del requerimiento de todo el día (840 a 1259 kcal).
• Hay una alta disponibilidad de alimentos densamente energéticos.
• La mayoría de los niños compra los alimentos en la escuela en lugar de llevar un refrigerio.
• Existe una dificultad para el acceso al agua potable.
• Hay poca disponibilidad de frutas y verduras.
• El recreo y la clase de educación física son las únicas oportunidades que tienen los niños para realizar actividad física.
• La clase de educación física es sólo una vez a la semana y dura 39 minutos, en promedio, y la calidad de la misma no es adecuada ya que los niños hacen sólo 9 minutos de actividad física, moderada o intensa. La materia tiene poco valor curricular y deja de ser obligatoria a nivel bachillerato, por lo que la mayoría de los jóvenes de entre 14 y 18 años dejan de practicar deporte durante la jornada escolar.
• Existen limitaciones de recursos humanos, espacios y materiales para la práctica de actividad física.
En la propuesta de "Los lineamientos técnicos para el expendio o distribución de alimentos y bebidas en los establecimientos de educación básica y Listado de categorías de alimentos y bebidas permitidas y no permitidas (Anexo único)", publicado con fecha 24 de mayo, encontramos, entre otras:
4.2. Preparaciones de alimentos no permitidas (ciclo escolar 2010-2011)
• Ensaladas de frutas y verduras con cantidades elevadas de sal (más de una pizca de sal)
• Palomitas de maíz con mantequilla
• Tostadas preparadas con guisados con alto contenido de grasa y servidas con cantidades elevadas de crema y queso
• Preparaciones fritas: enchiladas fritas verdes, entomatadas fritas, chilaquiles fritos, sincronizadas fritas
• Tacos, flautas, quesadillas y otras preparaciones con maíz fritas: de cecina, dorados con papa, papa con espinacas, de chorizo o cerdo, queso con jamón, salchicha con jamón, barbacoa, al pastor
• Gorditas: carne, chorizo, papa, frijol
• Tortas con guisados fritos o con alto contenido de grasas y/o sal: salchicha, jamón, frijoles, queso con jamón, salchicha con jamón, mole rojo, huevo, huevo con jitomate, huevo con chorizo, frijoles con jamón, bistec, aguacate, pastel de pollo, milanesa, cochinita
• Preparaciones que contengan longaniza, chorizo, chicharrón, queso amarillo, vísceras, patas de pollo o mollejas
• Guisados que utilicen manteca de origen animal en la preparación de los mismos
• Hojaldras: atún, mole
• Molletes
• Tamales
• Sopas instantáneas
• Pizzas
• Hamburguesas
• Plátanos fritos
• Hot cakes
4.3. Botanas saladas no permitidas (ciclo escolar 2010-2011)
Las botanas no permitidas durante el ciclo escolar 2010-2011 serán aquellas que no cumplan con los criterios de calorías totales (menos de 140 kcal) por paquete y de densidad energética (menos de 450 kcal/100 g) establecidos en los lineamientos para este ciclo escolar (sección 5.3), de acuerdo a la información nutrimental contenida en la etiqueta de los alimentos. La siguiente lista ilustra algunas categorías de alimentos en el mercado que no cumplen con los criterios mencionados.
• Cacahuates u otras oleaginosas en preparaciones con harina, aceite o sal (p. ej. cacahuates japoneses, nueces u otra oleaginosa garapiñada, cacahuates fritos)
• Frituras tanto de preparación casera como empaquetadas (p. ej. papas, papas adobadas, nachos, de harina de maíz, con sabor a queso, churritos con sal y limón, chicharrones, etc.)
• Embutidos (p. ej. salchichas fritas o sin freír, chorizo)
Dentro de diez días millones de alumnos regresarán a las aulas de educación básica (preescolar, primaria y secundaria). ¿Cuántos desayunarán en sus casas, cuántos llevarán un lunch preparado en casa, cuántos llevarán dinero para comprar algo de comer antes de entrar a la escuela, durante el recreo, al salir de la escuela? Las cooperativas escolares, por lo que sabemos hasta el momento, seguirán vendiendo los productos acostumbrados: refrescos, bebidas lácteas, pastelillos, galletas, botanas y todas las golosinas que uno pueda imaginar.


Porque están ahí, al alcance de quien lleve dinero, ¿deberán comprarlos?


Me pregunto si sería posible ejercer la ciudadania y no caer en los engaños de quienes dicen preocuparse por la salud de niños y jóvenes pero no hacen nada para ocuparse por ella. Los consumidores deciden o deberían poder hacerlo.


2 comentarios:

Carlota Bloom dijo...

Cierto, Mª Eugenia. En algunas comunidades autónimas españolas se va a prohibir la venta y distribución de comida basura (aunque me gusta más chatarra, como decís por allá)en las escuelas y se va a fomentar más el consumo de fruta y verdura. Desde luego, en casa es donde primero deben fomentarse esos hábitos. A mí me pasma ver en el instituto, a la hora del recreo, que muchos alumnos se alimentan de ganchitos, patatas fritas y refrescos de cola y muy pocos son los que traen el bocadillo o la fruta de casa. Un abrazo y enhorabuena por este blog tan sabroso.

María Eugenia dijo...

Querida Carlota:
Si las medidas de las autoridades fueran más sinceras y menos políticas las cosas irían mejor en muchos aspectos, pero en este caso se ha evidenciado que quienes deciden, en gran medida, los destinos del país son los grandes empresarios que no van a permitir que sus intereses sean tocados. Ojalá cada padre de familia y cada estudiante en condiciones de prepararse el refrigerio tomara la decisión de no caer en este juego y llevaran los alimentos desde casa.
Agradezco tu contribución a esta sobremesa y deseo que el regreso a clases sea muy feliz.
Va un abrazo.