jueves, 1 de abril de 2010

Sopa de palillo de morcilla, de Hans Christian Andersen, en el marco del Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil

El 2 de abril es el Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil, es decir, es un auténtico día de fiesta. La fecha fue elegida para celebrar el cumpleaños de Hans Christian Andersen, escritor y poeta danés, nacido en 1805, que legó a generaciones y generaciones una prolífica obra, que es difundida de las más variadas formas. Entre sus cuentos, los más populares y que seguramente vendrán a la mente de todos, están El patito feo, La Sirenita, La princesa y el guisante (chícharo), Pulgarcita, Los zapatos rojos y El traje nuevo del Emperador.

Vale la pena leer y releer las historias del poeta y escritor, quien en muchas de sus obras no dudó en castigar severamente la soberbia de sus personajes, como en el cuento La niña que pisoteó el pan, aunque tampoco lo hizo cuando se trató de premiar a los personajes de Las habichuelas mágicas.

Sus personajes humanos, animales y hasta objetos de uso diario, como una tetera, dan vida a sus historias, como en el cuento titulado precisamente así, La tetera:

Érase una vez una tetera muy arrogante; estaba orgullosa de su porcelana, de su largo pitón, de su ancha asa; tenía algo delante y algo detrás: el pitón adelante, y destrás el asa, y se complacía en hacerlo notar. Pero nunca hablaba de su tapadera, que estaba rota y encolada; o sea, que era defectuosa y a nadie le gusta hablar de los propios defectos, ¡bastante lo hacen los demás!. Las tazas, la mantequera y la azucarera, todo el servicio de té, en una palabra, a buen seguro que se había fijado en la hendedura de la tapa y hablaba más de ella que de la artística asa y del estupendo pitón. ¡Bien lo sabía la tetera!...

Mientras que para algunos la idea de preparar "sopa de palillo de morcilla" (surgida durante una sobremesa después de un banquete en el que sólo quedaron los palillos de la morcilla), puede convertirse en una misión prácticamente imposible sin ayuda de la magia, para otros más prácticos es cuestión de contar con los utensilios e ingredientes adecuados, sin que falten los soñadores aspirantes a poetas, que toman su propio camino para enfrentar los retos.

"Cuando se es poeta, se sabe preparar sopa con palillos de morcilla", afirmará una de las ratitas del cuento, misma que no duda en devorar libros para lograr su objetivo, aunque habrá que ver lo que consigue.

El escritor, sin embargo, pone en boca de una sabia lechuza la verdad o al menos la verdad de un sabio personaje:

Eso de sopa de palillos de morcilla es una expresión de los humanos, y tiene diversos sentidos, y cada cual cree acertado el que le da. Es, como si dijéramos; 'nada entre dos platos'. Y, de hecho, es esto: nada".
Este Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil, además de conmemorar el aniversario de Hans Christian Anderesen leyendo y releyendo sus obras se antoja una sobremesa en la que salgan a relucir sus historias y personajes, así como las de otros autores clásicos y contemporáneos que hacen las delicias de chicos y grandes.

Queda la invitación a echar ojo al librero, a visitar la biblioteca virtual o real o de plano la librería para contar con los ingredientes más sabrosos para alimentar el espíritu.





2 comentarios:

María García Esperón dijo...

¡Esto estuvo genial!!!!
y delicioso, me imagino.
En nombre de Hans Christian, ¡gracias!

María Eugenia Mendoza dijo...

Estos cuentos, del escritor y poeta danés, el Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil y la presencia siempre en nuestro corazón y cerebro de personajes de la LIJ son ricos temas de sobremesa.
Besitos para ti y un apapacho a cada uno de tus libros en su día. Felices lecturas y escritura.