lunes, 15 de marzo de 2010

¡Buen provecho! A manera de bienvenida

  
¡Buen provecho! es una frase que decimos antes de comenzar a comer, cuando todos los comensales ya tienen su plato frente a ellos, a manera de banderazo de salida, y podemos iniciar la comida. También recurrimos a esta frase al levantarnos de la mesa, a manera de despedida de la gente que todavía no ha terminado de comer o va a ampliar la sobremesa. La repetimos a los vecinos de mesa del puesto callejero o del mercado, de la fonda, lonchería, cafetería o restaurante (no en los muy elegantes, en donde dirigirnos a los demás sería considerado un gesto de mal gusto o hasta una violación al manual de las buenas costumbres).

En fin, esta frase que también aparece en muchas ocasiones impresa al final del menú o carta, para mí ha encerrado mucho más que el deseo de que los alimentos sean disfrutados y aprovechados, ha significado una de las experiencias profesionales más ricas, en todos los sentidos de la palabra (menos el económico) debido a que ¡Buen provecho! fue el nombre del programa radiofónico que tuve oportunidad de crear en 1994 (¡ya llovió!) para el Programa Universitario de Alimentos, de la Universidad Nacional Autónoma de México y que se transmitió todos los sábados al mediodía, en su primera etapa por Radio Mil (una radiodifusora comercial), con el fin de que la divulgación de la cultura alimentaria llegara a un público muy amplio, lo cual ocurrió hasta 1996 (cuando la emisora cambió de formato hablado para convertirse en musical), y a partir de ese año, en su segunda y última etapa, tuve oportunidad de producirlo y transmitirlo en Radio UNAM, en todas sus frecuencias, es decir por AM, FM y onda corta (internet todavía no era tan popular), hasta febrero de 1998.

Ese espacio radiofónico semanal me permitió conocer, a lo largo de más de doscientas emisiones, a profesionales de diversas disciplinas, muchos de quienes ahora son buenos amigos y con quienes comparto la mesa en ocasiones muy gratas.


Con el maestro José Luis Curiel, invitado frecuente del programa
y gran amigo

Ahora, con la nostalgia a cuestas, información acumulada que clama por ser compartida y muchas ganas de saborear nuevas experiencias en torno a la cultura alimentaria comparto esta sobremesa en la que todavía reposan algunas migajas del pan partido, los vasos están a medio llenar y el café humeante nos invita a platicar de lo que se nos vaya ocurriendo, principalmente en relación con los alimentos.


4 comentarios:

María García Esperón dijo...

Qué delicia de entrada en un no menos delicioso blog nuevo que estará lleno de suculentos platos principales, bocadillos, entremets, postres y caldos espirituosos para aclarar mente y corazón.
Dulces charlas de sobremes, querida Maru y largos, muy largos manteles largos!!!!

María Eugenia dijo...

Queridísima María:
Te has convertido, una vez más, en madrina, hada madrina, de este espacio que espero pueda alimentar con entradas sencillas y digeribles.
Te mando un agradecido abrazo por tu visita y tus deliciosas palabras.

Anabel dijo...

¡Qué buena idea! Me gusta mucho y te voy a molestar más de una vez haciendo comentarios. Palabra que te mando alguna receta. Un beso: Anabel

María Eugenia dijo...

Muchas gracias por visitar este espacio y convertirte en la primera seguidora. Va a ser un placer recibir recetas, consejos y temas de sobremesa.
Nos encontramos por aquí y por allá en estos espacios virtuales. Un abrazo.