domingo, 2 de noviembre de 2014

Ofrendas del Día de Muertos, una celebración a la vida


Este año el tema central fue la "Leyenda del Caballito"

El Museo de Culturas Populares, ubicado en el corazón de Coyoacán, en la Ciudad de México rinde homenaje cada año a una de las tradiciones más arraigadas, coloridas y representativas de México: el Día de Muertos. Cabe mencionar que esta festividad indígena, dedicada a los muertos es reconocida como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

Cuenta la "Leyenda del Caballito" que al acercarse el día de muertos, una pareja, cuya hija había muerto, no coincidía en cuanto a preparar una ofrenda dedicada a su hija. La madre le pidió al padre que se preparara pero él no quería y se fue al bosque. No quería saber nada del día de muertos. Ese día se puso a recoger leña cerca del panteón, cuando una rama le cayó encima y no podía moverse.

 Después de varios intentos para liberarse decidió esperar a que alguien pasara y lo ayudara. Ya muy noche escuchó murmullos. Gritó pidiendo auxilio pero todo fue en vano. En la madrugada escuchó nuevamente ruidos y rumores, así como cascos de caballo pero del lado contrario, como si regresaran del pueblo. Se asomó y vio a mucha gente que regresaba en caballitos de madera llenos de frutas y de flores. Detrás venían personas tristes, llorando lastimeramente y recogiendo lo que los caballos tiraban en el camino.

La leyenda no cuenta si el hombre pudo librarse ni si lo que vio fue una procesión de vivos o muertos que regresaban con el cargamento obtenido de las ofrendas, de manera que se queda el final abierto.

Juguetes, ropa, objetos que gustaban y usaban los homenajeados, papel picado que sopla el viento, velas que iluminan caminos, agua y sal purificadoras, así como dulces, frutas, flores, panes y una diversidad de alimentos y bebidas propios de cada región son los elementos que forman parte de las ofrendas.

Contra lo que se difunde en muchos medios de comunicación, los mexicanos no nos burlamos de la muerte, le tenemos un enorme respeto y, por supuesto, nos causa un enorme dolor la muerte de nuestros seres queridos y la de todas aquellas personas que han muerto cuando no les tocaba morir.

Las ofrendas del Día de Muertos se diseñan, se piensan para celebrar la vida de quienes han muerto, para mantener en la memoria a quienes forman parte de la familia, de los amigos. A los muertos se les llora, se les recuerda con alegría, pero el dolor de que ya no vivan, de que ya no compartan con nosotros la vida, no se puede negar. Ese dolor dura por siempre.


La diversidad de ofrendas, la diversidad de elementos presentes en ella responden a las características de cada región, a los productos de la tierra cosechados, a la riqueza gastronómica de cada lugar. Las ofrendas, ciertamente son obras de arte que celebran la vida, no son un guiño a la muerte, no son una forma de decir que los mexicanos nos reímos de la muerte, que a los mexicanos nos gusta la muerte.


Calaveritas de chocolate y azúcar, ataúdes y elementos ornamentales elaborados con azúcar forman parte de las artesanías de esta época del año.



jueves, 17 de octubre de 2013

Doce cucharadas de azúcar... o más. Beber refrescos: un riesgo para la salud

¿Cuántos envases vacíos de refresco habrá en este vehículo con remolque,
cuántos capitalinos los habrán consumido?

¿A qué se deberá que los mexicanos somos los mayores consumidores de refresco en el mundo? ¿Será que somos tan golosos que nos resulta imposible pasar un día sin recibir las altas dosis de refresco, con gas o sin él, pero eso sí, con altas cantidades de azúcar o mínimas de edulcorantes diversos, así como de colorantes artificiales, sabores a frutas (en ocasiones con algo que dicen que es pulpa de fruta), a rizomas (jengibre), a hojas (¿de coca?) o a inventos de laboratorio que sabían a jarabe para la tos (¿de qué sabor era la Mundet roja?).


Imagino que varios lectores de esta Sobremesa inmediatamente dirán "yo no me cuento entre esos millones de mexicanos, a mí ni me gusta el refresco y no lo consumo". Pero casi puedo apostar que todos han probado alguna vez en su vida por lo menos uno, ya sea por sed, placer o hasta por motivos de salud y seguridad. Sí, por salud, porque nuestras madres y abuelas lo usaban para evitar la deshidratación o combatir problemas digestivos. Lo más común en muchas familias mexicanas ha sido tomar Sidral Mundet -refresco que dice en su etiqueta ser de manzana, estar pasteurizado y ser saludable-, tres características que la población ha creído desde que salió al mercado a principios del siglo pasado (ahora propiedad de Femsa, fabricante de Coca-Cola); y, hablando del diablo, también se acostumbra la Coca Cola -que llegó al país en 1926-, pero ojo, la "buena" es la regular, con azúcar, no la endulzada con edulcorantes sintéticos, de preferencia mezclada con agua mineral, para que aporte sales y se obtengan los beneficios del suero oral. Asimismo, un remedio para combatir las náuseas durante el embarazo es tomar Ginger Ale (bebida de jengibre). Menciono que por motivos de seguridad hay quien bebe refresco porque quién en su sano juicio, que esté muriendo de sed fuera de casa, bebería un trago de agua de la primera llave que encontrara -en caso de que la hubiera-, sin duda preferiría y disfrutaría un refresco embotellado o enlatado bien frío, de preferencia mexicano, digamos un Boing. Y a propósito del entrañable Boing, recordarán los amigos de esta Sobremesa la larga huelga de la embotelladora Pascual y cómo simpatizábamos con los trabajadores de la cooperativa, porque en ese entonces no los veíamos como fabricantes de algo tan dañino.


Muchos coincidimos en que hay múltiples razones que explican por qué consumimos tantos millones de litros de refresco diariamente. La principal es que no existe una red de suministro de agua potable para garantizar su consumo en todos y cada uno de los hogares mexicanos, en cambio los camiones repartidores de refresco llegan hasta el rincón más alejado y solitario del país, gracias a las carreteras construidas con los recursos del estado, muchas de las cuales, por cierto, han sido concesionadas a particulares. ¿Quién es responsable de esto? Así es, amigo de esta Sobremesa, los gobiernos que han sido negligentes e indiferentes para cumplir con una de sus múltiples obligaciones que es llevar agua a la población, tanto a hogares como a las escuelas y centros de trabajo y recreación pero han actuado para favorecer los intereses de las grandes refresqueras (y de otras industrias como las cerveceras, cigarreras y productoras de alimentos industrializados de alto valor energético (ricos en azúcares y grasas).

Por otro lado, la publicidad ha jugado un papel importantísimo en la incorporación del refresco como parte de la dieta del mexicano. Con el arribo de la televisión y el impulso de la industrialización a partir de los años cincuenta del siglo pasado, en términos simplones podríamos jugar con la idea de ¿quién se podía resistir a "compartir el momento feliz... con la 'chispa de la vida'"; a las coloreadas y gorditas Chaparritas El Naranjo "que no tienen comparación", al "quitased Squirt", a la elegancia de la Sangría Señorial, a los sabores de frutas de Pascual, Lulú, Titán, Barrilitos, Jarritos y otros que se me escapan? Recuerdo que cuando era niña, en casa no se bebían refrescos salvo en fiestas, a la hora de la comida diaria bebíamos agua simple. Llevar un refresco a casa era un asunto aspiracional para muchos niños y adultos. Un refresco familiar de un litro y alcanzaba para cinco personas, actualmente los familiares son de tres litros.

Coca-Cola y Sidral Mundet en botella de vidrio (objetos de colección y propiedad de mi prima Susi, autora de la foto)

En estos días en que se discute el impuesto a los refrescos se llama la atención a los bebedores consuetudinarios de refresco sobre los daños que provoca el alto consumo de azúcar: "doce cucharadas de azúcar en una botella de 600 ml" y se añoran los tiempos en que la tradicional dieta mexicana incluía como bebida las aguas frescas. Pero no nos llamemos a engaño, las aguas frescas de limón y otras frutas de temporada, así como las de jamaica y horchata, también son endulzadas con azúcar, alrededor de una o dos cucharadas por vaso. De manera que si de verdad se quiere advertir a la población sobre los riesgos a la salud por consumir tanta azúcar, sobre todo la contenida en los refrescos, también debería hacerse hincapié en endulzar más discretamente las aguas frescas o de plano persuadir a la gente a que beba agua natural. Aunque el agua natural ya no es gratis, las refresqueras, en su división de aguas embotelladas naturales y con sabor, también están haciendo de las suyas en contra de la economía de las familias mexicanas. Que México ocupe el primero o segundo lugar en obesidad en el mundo tiene mucho que ver con el consumo de refresco pero no nada más. La obesidad, como otras enfermedades, es multifactorial y además detonadora de otros padecimientos. Por otro lado, según un artículo publicado ayer en La Jornada, se señala 

...los mexicanos tienden genéticamente a una mayor acumulación de grasa en el cuerpo a diferencia de habitantes de otras culturas, lo cual nos hace susceptibles de presentar esos padecimientos.

Lo anterior es herencia genética de los primeros pobladores de este continente, hace 18 mil años, pues ante las condiciones de entonces (eran nómadas y pasaban por prolongados periodos antes de volver a probar alimentos) el organismo desarrolló un lento empleo de la glucosa y un almacenamiento de grasa como dos componentes para sobrevivir. Sin embargo, hace 6 mil años el ser humano se volvió sedentario, y esas características genéticas ahora nos están perjudicando.


Debido a que nuestra herencia genética no nos permitiría alardear como la modelo de este anuncio, a la hora de comparar las calorías que aportan alimentos como las frutas (como se menciona en este antiguo comercial de Coca-Cola, en el que se señala que esa coquita aporta la misma cantidad que media toronja), no hay que olvidar que no se trata sólo de calorías sino de nutrientes como las vitaminas y la fibra, ausentes en el refresco.

En algunos medios se lee y escucha un terrible desprecio hacia los obesos. Se les juzga como culpables sin considerar que en algunos casos son víctimas del abandono de gobiernos corruptos que no invierten un peso en infraestructura básica que beneficie al pueblo, aunque también la ignorancia juega un papel importante. Sin embargo, no dejan de ser víctimas de la voracidad de industrias que producen alimentos que llenan, proveen energía y engañan el hambre. Hay que recordar que las leyendas preventivas, impresas en las etiquetas de bebidas "light", "diet" o sin calorías, para que los niños no las consumieran no estaban ahí para advertir por un daño potencial sino porque se sabe desde hace décadas que la fuente más importante de energía para buena parte de la población infantil y adulta más desprotegida proviene de los refrescos embotellados y al gobierno no le convenía que los consumidores de refresco dejaran de consumir dichas calorías, ante el riesgo de aumentar, todavía más, el índice de desnutrición.

Hay quienes pretenden que se prohíba la venta de refrescos. Imagino que lo único que sucedería con una medida autoritaria de esta naturaleza sería el despegue de un negocio clandestino que obtendría todavía mayores ganancias y ninguna obligación con sus trabajadores, distribuidores y consumidores.

Se recibe con entusiasmo el impuesto con que se gravará a los refrescos. "Que paguen más, quienes deseen seguir engordando, que les salga más caro", claman algunos. Para justificar el impuesto se argumenta que lo recaudado debería destinarse a la investigación y tratamiento de problemas de salud como la diabetes, vinculada con la obesidad. Por supuesto que las refresqueras deberían pagar más impuestos y no sólo eso sino pagar el precio del agua que usan en sus fábricas e invertir en sistemas de tratamiento de agua. Pero temo que con este impuesto ocurra lo mismo que con el que pagan los fumadores, es decir, terminarían pagando productos más caros y el sistema de salud no tendría los recursos suficientes para los tratamientos que tarde o temprano demandarían.


La población debería contar con el agua para satisfacer sus necesidades para cocinar, beber y el aseo diario. Es probable que si toda la gente contara con agua de calidad en su casa, escuelas y trabajos, además de información sobre los riesgos a la salud por beber refrescos y otras bebidas endulzadas, las refresqueras se verían en aprietos al disminuir sus ventas.

Quienes tenemos agua en casa, quienes podemos decidir qué beber, podemos poner en jaque los intereses de una industria refresquera ajena al bienestar de la población: no compremos refrescos, no le hagamos el caldo gordo a una industria hipócrita y dañina.

miércoles, 16 de octubre de 2013

¿Qué es el hambre, el hambre crónica, la desnutrición?

Terminología del hambre

¿Qué queremos decir cuando hablamos del hambre?



El hambre es la experiencia incómoda de no tener lo suficiente para comer. Decimos que la gente está hambrienta cuando carece de alimentos o experimenta hambruna. Las personas hambrientas están pendientes de dónde vendrán sus próximos alimentos. Si quiere saber más sobre el hambre, debe manejar esta serie de términos: 
El hambre crónica es la carencia persistente y a largo plazo de alimentos suficientes para cubrir las necesidades energéticas del cuerpo. Afecta a 870 millones de personas en el mundo. 
La hambruna es una escasez de alimentos generalizada en una región determinada o en un grupo determinado de personas, que provoca un fuerte aumento de la mortalidad allí donde se produce.
La inanición es el resultado de una carencia grave o total de alimentos. Puede producir la muerte.
La desnutrición se presenta en personas que tienen una alimentación insuficiente o desequilibrada, o cuando el cuerpo no puede absorber los nutrientes de los alimentos. Las personas que consumen pocos alimentos pueden sufrir desnutrición, pero también los que comen en exceso pueden estar desnutridos. Se produce igualmente si la mayoría de los alimentos ingeridos son inadecuados. Los parásitos y las enfermedades pueden también contribuir a la desnutrición.
La subnutrición ocurre cuando las personas no consumen alimentos suficientes para cubrir sus necesidades energéticas, cuando su dieta es deficiente en uno o más nutrientes, o cuando no son capaces de absorber los nutrientes de los alimentos por causas como las enfermedades infecciosas. Las mujeres embarazadas y los niños pequeños son especialmente vulnerables a la subnutrición debido a que sus cuerpos necesitan nutrición adicional durante los períodos cruciales del crecimiento. La subnutrición puede conducir a:

(a) tener falta de peso para la edad,
(b) retraso del crecimiento (ser demasiado bajo para su edad),
(c) emaciación (estar peligrosamente delgado para la estatura), y
(d) déficit de micronutrientes (falta de vitaminas y minerales).

La inseguridad alimentaria significa que las personas carecen de un acceso seguro a alimentos nutritivos e inocuos, por razones diversas. Los alimentos pueden no estar físicamente disponibles, la gente puede no tener dinero para comprarlos o, en las zonas rurales, las personas pueden carecer de los conocimientos, herramientas u otros recursos básicos para producir alimentos adecuados.
Para obtener más información y las definiciones técnicas, visite el portal del hambre de la FAO: www.fao.org/hunger/es

jueves, 21 de marzo de 2013

Día Mundial del Agua 2013, en el marco del Año Internacional de la Cooperación en la Esfera del Agua



La cooperación en la esfera del agua es crucial para la seguridad, la lucha contra la pobreza, la justicia social y la igualdad de género. La buena gestión y la cooperación entre los diferentes grupos de usuarios promueven el acceso al agua, la lucha contra su escasez y contribuyen a la reducción de la pobreza. La cooperación permite un uso más eficiente y sostenible de los recursos hídricos y se traduce en beneficios mutuos y mejores condiciones de vida. También es fundamental para la preservación de los recursos hídricos, la protección del medio ambiente y puede contribuir a superar tensiones culturales, políticas, sociales y establecer la confianza entre las personas, las comunidades, las regiones o los países.

Para centrar la atención en este importante tema, las celebraciones por el Día Mundial del Agua, el 22 de marzo de 2013, se llevarán a cabo en todo el mundo sobre el tema de la cooperación del agua.


Ø  800 millones de personas no tienen acceso al agua potable y cerca de 2500 millones no poseen servicios de saneamiento adecuado.
Ø  De 6 a 8 millones de personas mueren anualmente a causa de catástrofes y enfermedades ligadas al agua.
Ø  Diversos estudios muestran que si nada cambia serán necesarios 3,5 planetas para cubrir las necesidades de una población mundial cuyo estilo de vida fuera comparable al de los europeos o norteamericanos.
Ø  En los próximos 40 años, la población mundial aumentará en dos o tres mil millones de personas. Este fenómeno vendrá acompañado de una evolución de los hábitos alimentarios que se traducirá en un incremento de 70% en la demanda de alimentos de aquí a 2050.
Ø  Más de la mitad de la población es urbana. En ocasiones, las zonas urbanas, donde el acceso al agua y a las instalaciones sanitarias es mejor que en las zonas rurales, tendrán problemas para hacer frente a este aumento demográfico. (OMS/UNICEF, 2010).
Ø  La demanda de alimentos aumentará en 50% de aquí a 2030 (70% para 2050), en tanto que las necesidades de energía hidroeléctrica y otras energías renovables aumentarán el 60% (WWAP, 2009). Ambas problemáticas están relacionadas: la creciente producción agrícola hará que aumente el consumo de agua y de energía, lo que provocará una demanda de agua mayor.
Ø  La disponibilidad de agua va a disminuir en numerosas regiones y, sin embargo, el consumo mundial de agua para fines agrícolas aumentará un 19% de aquí a 2050. Sin progresos tecnológicos o intervención política, la demanda aumentará más todavía.
Ø  85% de la población mundial vive en la mitad más seca del planeta.
Ø  El riego y la producción de alimentos son las actividades que más agua precisan. La agricultura consume casi el 70% del agua, una cantidad que en las economías emergentes alcanza el 90%.
Ø  El consumo creciente de productos cárnicos es desde hace 30 años lo que más impacto tiene en el consumo de agua, un fenómeno que se prolongará durante toda la primera mitad del siglo XXI, según la FAO. Son necesarios 3.500 litros de agua para producir un kilo de arroz, en tanto que para producir un kilo de carne de vacuno se precisan 15.000 litros de agua. (Hoekstra y Chapagain, 2008).
Ø  Casi el 66% de la superficie de África es árida o semiárida. De los 800 millones de habitantes del África subsahariana, casi 300 millones disponen de escasos recursos hídricos, es decir, menos de 1.000 metros cúbicos por habitante (NEPAD, 2006).
Ø  Al menos doce países de la región árabe y de Asia Occidental sufren graves carencias de agua, con menos de 500 m3 de agua procedente de fuentes renovables por habitante.



miércoles, 13 de febrero de 2013

Pastel de fresas. Una deliciosa y amigable receta


Pastel de fresas con queso mascarpone y crema batida


A finales de 2012 pasé unas semanas con mi hermana Clemen y su hermosa familia en Hannover, Alemania. A Clemen se le da muy bien la cocina alemana, aunque añora los sabores de México, que por fortuna cada día es más fácil replicar gracias a la presencia de ingredientes clave, como las tortillas y el aguacate.

Los alemanes son muy afectos a la repostería. Cuando te invitan a tomar café por la tarde se lucen ofreciéndote una variedad irresistible de pasteles y galletas, que se disfrutan con una no menos deliciosa variedad de cafés, desde expresso hasta un espumoso capuchino clásico o de sabores. Pero para mi sorpresa después viene un banquete de platillos salados, acompañados de excelentes vinos alemanes.

Para el cumpleaños de su amiga Renate, quien también es su vecina, Clemen preparó este exquisito pastel de fresas, que sin duda es muy propio para festejar la amistad, aunque más propio de primavera y verano,  como nos recordó Eberhard (esposo de Clemen), temporadas en que abundan las fresas hasta en los jardines de las casas, sin embargo, puede prepararse durante todo el año gracias a que podemos encontrar en el mercado fresas importadas.

Receta probada y compartida por Clemencia Hermann:

50 g de harina
50 g de maizena
1 cucharadita de polvo de hornear
80 g de chocolate amargo
2 huevos
2 cucharadas de agua
50 g de azúcar granulada, más cuatro cucharadas (dos para el pan y dos para la crema batida)
1 cucharada de esencia de vainilla
4 placas de gelatina
750 g de fresas cortadas a la mitad
250 g de queso mascarpone
300 g de yogurt natural (sin endulzar)
25 g de almendras fileteadas
300 g de crema para batir
2 cucharadas de mermelada de fresa.

Preparación
Mezclar los ingredientes secos (harina, maizena, polvo de hornear) con el chocolate rallado o picado.
Separar los huevos.
Batir las claras con 2 cucharadas de agua, poco a poco agregar dos cucharadas de azúcar y la vainilla. Cuando se alcance el punto de turrón dejar de batir. Agregar las yemas y los ingredientes secos en forma envolvente.
Vaciar la mezcla en un molde forrado con papel encerado. 
Hornear durante 20 minutos a 175 ºC. Desmoldar y una vez que esté frío cortarlo por la mitad.
Acomodar la base del pastel en el platón en donde se vaya a presentar. Si se tiene un anillo como el de la imagen colocarlo alrededor del pastel y cubrirlo con la mayor parte de las fresas partidas a la mitad (previamente lavadas, pero secas). Dejar unas fresas para la cubierta. En caso de no contar con este aro se puede improvisar uno con una tira de plástico o cartón bien forrada de aluminio.


Mezclar hasta acremar el queso con el yogurt, el resto del azúcar y la gelatina (previamente hidratada) y escurrida. Cubrir con esta mezcla las fresas y colocar la otra mitad del pan. Dejar enfriar por lo menos durante tres o cuatro horas. Si se prepara de un día para otro quedará mejor.
Cuando ya haya enfriado, retirar el anillo.

Batir la crema. Debe estar muy fría. Se sugiere que el tazón y las aspas de la batidora estén frías, puedes meterlos en el congelador antes de comenzar a preparar el pastel. Comenzar a velocidad baja e ir aumentando poco a poco. Agregar las dos cucharadas de azúcar y batir hasta que tenga la consistencia de crema batida, tipo Chantilly. Tener cuidado de no batir demasiado porque se corre el riesgo de cortarla.

Separar unas cucharadas de crema batida y mezclarla con la mermelada.
Cubrir el pastel con la crema batida, decorar con las almendras tostadas, trocitos de chocolate, la crema pintada y las fresas. 


viernes, 1 de febrero de 2013

Tamales para el Día de la Candelaria o para el antojo

Tamales listos para entrar a la vaporera u olla tamalera.

Las personas que partieron rosca de Reyes el pasado 6 de enero y tuvieron la fortuna de encontrar al "niño" tienen la obligación de aportar los tamales para la fiesta de la Candelaria, el 2 de febrero. La oferta de tamales en México es amplísima y lo mismo se puede salir del apuro comprando los que se venden fuera de las panaderías y tiendas de conveniencia, que los que ofrecen los tamaleros en su triciclo, que recorren las calles día y noche, que adquiriendo las versiones gourmet que se venden en las zonas de mayor poder adquisitivo en las principales ciudades mexicanas.

Pero como en toda experiencia gastronómica, siempre es interesante reunirse con amigos o familiares para experimentar con una receta y darse el gusto de presumir ante los comensales el resultado de una jornada de mucho trabajo realizado con entusiasmo y buen humor, ingrediente, por cierto, indispensable si de tamales se trata.

En esta ocasión comparto las imágenes y receta de los tamales que prepararon mi hija Hipatia con sus amigas Ariadna y Paola, quienes nos obsequiaron unos tamales que podrían clasificarse entre chiapanecos y yucatecos, debido a que uno de los ingredientes es el axiote.


Cocinar la carne (pollo o cerdo) con jitomate, cebolla, ajo, axiote, vinagre, sal y agua.


Masa de nixtamal (comprada en la tortillería o preparada con harina para tamales Maseca) mezclada con manteca fundida o suave (a temperatura ambiente), sal y el caldo obtenido de la cocción de la carne (colado).


Hojas de plátano. Pasarlas por un comal para que se suavicen y puedan doblarse. La parte más áspera va hacia dentro.


La masa se extiende sobre la hoja de plátano, puede hacerse más delgada, prácticamente untando la masa sobre la hoja de plátano y poniendo en el centro el pollo.

Con la ayuda de la hoja de plátano se envuelve el relleno con la masa. Sugiero que la masa quede un poco más húmeda y quede como transparente, no como tortilla, aunque esto depende mucho del gusto personal. Después se dobla y se forma el tamal. Se acomodan con el doblez hacia abajo. 

Ingredientes
3 kg de masa de nixtamal para tortillas
2 tazas de manteca de cerdo
5 tazas de caldo (de pollo, adicionado con el caldillo que resulta de la cocción del pollo mezclado con la salsa de axiote y jitomate).
4 cucharadas de sal
4 pechugas de pollo grandes
200 g de axiote en pasta
1/3 de taza de vinagre
6 jitomates (tomates) grandes picados
1 cebolla grande rebanada
2 dientes de ajo finamente picados

Preparación del pollo para rellenar
Freìr la cebolla, agregar el ajo finamente picado y el jitomate. Disolver el axiote en el vinagre y agregarlo a la salsa. Cocinar en esta salsa el pollo. Cuando esté listo, se deshebra el pollo y se cuela la salsa para dar sabor y color a la masa.

Preparación de la masa
Agregar la manteca fundida, pero a temperatura ambiente, y comenzar a amasar, agregar las cuatro cucharadas de sal y el caldo, poco a poco hasta tener una masa suave y ligera.

A envolver tamales
Armar los tamales, como se indica en la fotografía, y cocinarlos en vaporera por una hora y media o dos horas. Habrá que abrir un tamal para comprobar que esté cocido, si no lo está dejarlos un poco más, asegurándose de que la vaporera tenga suficiente agua, pues de lo contrario podrían quemarse.



jueves, 10 de enero de 2013

La vida sencilla, poema de Octavio Paz



Llamar al pan y que aparezca
sobre el mantel el pan de cada día;
darle al sudor lo suyo y darle al sueño
y al breve paraíso y al infierno
y al cuerpo y al minuto lo que piden;
reír como el mar ríe, el viento ríe,
sin que la risa suene a vidrios rotos;
beber y en la embriaguez asir la vida,
bailar el baile sin perder el paso,
tocar la mano de un desconocido
en un día de piedra y agonía
y que esa mano tenga la firmeza
que no tuvo la mano del amigo;
probar la soledad sin que el vinagre
haga torcer mi boca, ni repita
mis muecas el espejo, ni el silencio
se erice con los dientes que rechinan:
estas cuatro paredes –papel, yeso,
alfombra rala y foco amarillento–
no son aún el prometido infierno;
que no me duela más aquel deseo,
helado por el miedo, llaga fría,
quemadura de labios no besados:
el agua clara nunca se detiene
y hay frutas que se caen de maduras;
saber partir el pan y repartirlo,
el pan de una verdad común a todos,
verdad de pan que a todos nos sustenta,
por cuya levadura soy un hombre,
un semejante entre mis semejantes;
pelear por la vida de los vivos,
dar la vida a los vivos, a la vida,
y enterrar a los muertos y olvidarlos
como la tierra los olvida: en frutos...
Y que a la hora de mi muerte logre
morir como los hombres y me alcance
el perdón y la vida perdurable
del polvo, de los frutos y del polvo.


martes, 8 de enero de 2013

Por la seguridad alimentaria

Reto: Lograr un campo más productivo y alcanzar la seguridad alimentaria.

México importa más de 40 por ciento de sus alimentos, por lo que su seguridad alimentaria está en riesgo. Sembramos prácticamente toda la superficie disponible para el cultivo, por lo que el reto es producir más alimentos en la misma tierra y ser más eficientes en producción pecuaria, avícola y piscícola. La ciencia, la tecnología y la innovación pueden contribuir a enfrentar el reto, para asegurar una alimentación sana, de calidad y con equidad para toda la población presente y futura, en armonía con el medio ambiente.

Conoce los retos de Agenda Ciudadana y vota por el que consideres prioritario. Yo voté por Seguridad alimentaria (sin acento en la palabra Alimentaria).


lunes, 7 de enero de 2013

Rosca de Reyes 2013



Este año volví a preparar dos roscas de Reyes que disfrutamos en familia (ver la receta haciendo clic aquí). Como verán ahora sí quedó el centro circular porque usé el aro sugerido en la receta original, aunque el pan quedó un poco chipotudo.

Como no conseguí el agua de azahar saboricé con una cucharadita de vainilla y una pizca de canela, quedó buenísima.


También varié un poco la decoración, en esta ocasión, además de los higos y la masita de pan agregué cerezas verdes y rojas en almíbar. Por último, como había quedado una clara (la masita lleva una yema, mantequilla, harina, azúcar glass y vainilla) la usé para barnizar las dos roscas.